El fin de semana pasado estuve en la formación de Teatro de Presencia Social y en este post te compartiré lo que aprendí en esos dos días.

Un poco para clarificar: ¿Qué es Teatro de Presencia Social?

El teatro de presencia social, nace en la integración de la experiencia de Arawana Hayashi y la teoría en U de Otto Sharmer, desarrollando juntos una metodología para generar cambios sistémicos en distintas organizaciones o estructuras a partir de la conexión corporal.

Por ello, Teatro de Presencia Social es la traducción al español de Social Presencing Theatre: (SPT). “Teatro” es tomado del griego y se refiere al “lugar donde las cosas significativas pueden ser vistas”; “Social” se refiere a las interacciones humanas y “Presencing” es un neologismo creado por Scharmer que integra Presencia (estar en el aquí y el ahora) y Sensing (percibir, sentir lo que está emergiendo).

Así, SPT es una metodología de aprendizaje vivencial y transformacional que ayuda a personas, equipos, organizaciones, y comunidades a generar el mayor potencial futuro con la aplicación de la Teoría-U, usando la corporalidad como herramienta, bajo el lema “del EGO al ECO”

La Teoría en U de Otto Sharmer es la siguiente:

Con este modelo se busca aprender desde un futuro emergente y así desarrollar innovación en las organizaciones o navegar de manera exitosa en el cambio. Para ello se busca conectar con la presencia que es la fuente.

Pero, ¿Por qué conectar con la fuente?

Usualmente nuestra forma aprendida de resolver un problema es buscar una solución de forma inmediata, sin embargo desde la teoría en U busca complementar ello, cristalizando lo que no se ve, es decir revelar y conectar con el yo interno, no solo con el accionar, sino con aquello que es más profundo.

Mi experiencia:


Durante las primeras horas del taller,  nos enfocamos en descubrir la voz de la corporalidad, a través de una meditación en movimiento, buscando que el mismo cuerpo pueda desarrollar su propio ritmo, desconectando la mente para poder escuchar ese futuro que empieza a emerger, a ello le llamaba la danza de los 20 minutos.

Por otro lado se hace mucho énfasis en la conexión con el otro desde la energía corporal, generando posibilidades a problemas complejos, este fue el ejercicio del estancado, donde uno puede hallar nuevas soluciones a aquello en lo que se siente atascado desde nuevas posturas corporales, en lo particular me dio información valiosa y pude desafiar algunos paradigmas mentales.

También comprendí que si bien es cierto hay cuatro niveles de escucha, todas tienen una función especifica, sin embargo la generativa es que la abarca todo y proviene desde la fuente, anclado en el ser y el estar.

Además me llamo la atención que aplicaran el “MA” como parte del desarrollo de la metodología de SPT, el cual es un vocable japonés que tiene varios matices, es una suma entre el espacio y el tiempo, generando así el silencio necesario para que podamos profundizar en nuestra presencia y autenticidad no solo para uno mismo sino también para el otro, con la finalidad de fortalecer nuestras relaciones.

Por último pudimos modelar un problema específico de una empresa minera y aplicar las herramientas generando una aldea, la cual es una foto de lo que actualmente esta sucediendo en la organización y como ello puede transformarse en ese futuro emergente atendiendo los diferentes roles que se van acomodando en el movimiento.

Conclusiones: 

Hoy en día muchas organizaciones desean estar alineadas a las últimas tendencias digitales con ello buscan una transformación en sus procesos y estructuras. Sin embargo todo esto es posible si las personas y sus líderes logran instalar un nuevo mindset, desde el trabajo colaborativo, la empatía y el desarrollo de las habilidades blandas.

SPT abre un nuevo espacio para generar ello, no solo desde talleres que duran horas sino desde un trabajo complejo y profundo, gestando el cambio sistémico, fortaleciendo un liderazgo con base en la presencia y la autenticidad, los cuales se hacen necesarios para navegar en la adaptación de los continuos cambios que atacan las programaciones estratégicas y rutinas profesionales, entornos conocidos como VUCA.